Perfumes, un complemento esencial en nuestro día a día

Perfume

Utilizado desde tiempos ancestrales, el perfume forma parte de nuestro día a día, es como nuestra esencia. Nos encanta disfrutar de un aroma que nos acompañe a lo largo del día y que identifiquemos como parte de nuestro olor natural.

Y es que la elección de un perfume entre todos los existentes significa mucho más de lo que a simple vista puede parecer: buscamos una fragancia que refleje nuestra personalidad y que nos proporcione una sensación de bienestar. Pero ¿sabías que detrás de esta decisión hay una serie de factores que nos condicionan?

  1. El factor biológico

A nivel biológico los seres humanos posemos una serie de cualidades únicas e irrepetibles que nos diferencian entre nosotros, desde el color de la piel o los ojos, hasta las huellas dactilares. El pH de la piel es una de las características distintivas también, ya que al aplicar una fragancia sobre la piel, interactúa con la química corporal. Por eso es importante probar un perfume sobre la persona que lo va a utilizar. El pH, el tipo de piel y la temperatura corporal de cada persona determinarán la intensidad y la perdurabilidad del aroma.

  1. El factor mental

Nuestra personalidad es un factor fundamental en la elección del perfume ideal, puesto que revelará cómo nos queremos proyectar ante el mundo. Las fragancias buscan transmitir sensaciones y valores personales. Con este motivo, los creadores de perfume centran sus esfuerzos en promocionar sus fragancias a un target concreto.

Podemos distinguir varias familias olfativas:

  • Cítricos. Se obtienen fundamentalmente a partir de cáscaras de frutas como lima, limón, naranja, bergamota, pomelo, etc., y denotan frescura, simplicidad y limpieza. Suelen ser perfectos para personas activas ya que proporcionan una sensación estimulante. Suelen emplearse para perfumes unisexy son ideales para el verano.
  • AmaderadosPoseen notas tanto de maderas frescas como el pino, el cedro y el bambú, como de otras más intensas como el sándalo o el roble. Son fragancias elegantes, profundas y que se asocian con la calidez y la fuerza. Están orientadas tanto a hombres como a mujeres de carácter tranquilo y extrovertido.
  • Florales. La mayoría de las fragancias contienen notas florales, fundamentalmente de rosa y jazmín, aunque también suelen incluir peonía, gardenia, lavanda, amapola, nerolí o lirio, entre otras. Suelen evocar lo romántico y primaveral, por lo que son olores más típicos de fragancias femeninas. Además, suelen remitir a la sensualidad y el exotismo.
  • Fougère. Suelen contener lavanda y musgo de roble, además de notas de geranio, vetiver, bergamota y cumarina. Son populares como fragancias masculinas, sobre todo, aunque inicialmente se compusieron para mujer. Se caracterizan por su frescor y un aroma profundo, que evoca el equilibrio y la naturaleza. Están pensadas para personas enérgicas y con confianza en sí mismas.

Selección de aceites esenciales

  • Chypre. Su aroma principal es musgo de roble, unido a bergamota, patchouli y láudano. Son perfumes cálidos, secos y profundos, caracterizados por unas notas sensuales, marcadas y frescas.
  • Cuero. Aroma caracterizado por la sobriedad, la originalidad y la elegancia. Está orientado, sobre todo, a personas clásicas y seguras de sí mismas. Son aromas con notas de madera y musgos, fundamentalmente.
  • Orientales. Se asocian al misterio y son ideales para personas a las que les gusta que su presencia no pase desapercibida. Son fragancias sensuales, cálidas y dulcesy se obtienen a partir de especias como vainilla, cardamomo o clavo; plantas como el cacao y el jengibre, resinas como el ámbar, y aceites.

 

  1. El factor emocional

Las emociones son un factor muy relevante también y los olores influyen en gran medida en estas, creando la sensación de bienestar. Hay que destacar que los sentimientos de agrado y desagrado hacia los estímulos de nuestro entorno se generan en la infancia. Por eso, hay fragancias que nos hacen sentir bien y otras que nos disgustan. Si la fragancia hace que evoques emociones positivas y te aporta una sensación de belleza, éxito y seguridad, es la apropiada.

  1. El factor social

El perfume influye en la forma en que somos percibimos por el entorno, porque cuando sentimos seguridad nuestra postura corporal y nosotros mismos cambiamos, proyectando una apariencia específica ante los demás.

Elección de tu perfume ideal

A modo de resumen estos son los 5 pasos fundamentales para seleccionar el perfume perfecto:

  1. Elegir el perfume según la personalidad, teniendo en cuenta qué olores nos gustan y cuáles no.
  2. Probar el perfume, porque una fragancia es distinta para cada piel.
  3. Elegir la fórmula adecuada. En función de la concentración del aroma podemos elegir entre: perfume, agua de perfume, eau de toilette,colonia o splash.
  4. Perfumarse con moderación, ya que queremos obtener un resultado sutil. Las zonas más adecuadas para perfumarse son el cuello, la nuca, el escote, detrás de la oreja y en la parte interna de la muñeca.
  5. Conservar bien el perfume en su embalaje original y lejos de las variaciones de luz o temperatura que puedan alterar su fórmula.

Perfume

Pero si te es más fácil, te dejamos un test con el que podrás saber qué tipo de perfume va más acorde a tu personalidad, aunque, como hemos comentado anteriormente, es mejor probarlo en uno mismo.

En la perfumería Aromas del Centro Comercial Palacio de Hielo, tenemos a tu disposición las primeras marcas en perfumería y cosmética junto con un asesoramiento personalizado y especializado. Una amplia gama de productos de maquillaje, artículos de higiene personal y tratamientos específicos para la zona capilar, facial o corporal, con los que cuidarte y mimarte.

 

El origen del perfume: Antiguo Egipto

Podemos atribuir el origen del perfume a los antiguos egipcios, un pueblo que dio una gran relevancia al aspecto físico: fueron pioneros en el desarrollo de productos de maquillaje y perfumes. Estos los utilizaban como parte de los rituales religiosos. Además, creaban ungüentos que se aplicaban sobre la piel.

Las materias primas que se utilizaban por aquel entonces eran plantas aromáticas, gomas y resinas. Por lo general, se utilizaba un quemador para esparcir la fragancia a través del humo.

La reina egipcia Cleopatra fue autora de un tratado de cosmética en el que esta narraba cómo untaba sus manos con aceite de rosas, azafrán y violetas. Además, perfumaba sus pies con una loción a base de extracto de almendra, canela, miel, azahar y alheña.

Antiguo Egipto

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